Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2009
Imagen
A la edad de 25 la mayoría de la gente estaba acabada. Todo un maldito país repleto de gilipollas conduciendo automóviles, comiendo, pariendo niños, haciéndolo todo de la peor manera posible, como votar por el candidato presidencial que más les recordaba a ellos mismos. Yo no tenía ningún interés. No tenía interés en nada. No tenía ni idea de cómo lograría escaparme. Al menos los demás tenían algún aliciente en la vida. Parecía que comprendían algo que a mí se me escapaba. Quizás yo estaba capidisminuido. Era posible. A menudo me sentía inferior. Tan sólo quería apartarme de ellos. Pero no había sitio donde ir.
Imagen
El amor joven es un lemming: nace para morir. Y te deja con ese tedio resentido que tú experimentaste por última vez cuando eras una adolescente que vivías en familia; ¿por qué no me dejas en paz, por qué no me comprendes, por qué no te mueres ? Hasta que un día simplemente te vas, y mientras estás sentada en el autobús buscando con qué pagar el billete, cuentas las monedas sueltas que te quedan y descubres que has gastado diez años enteros de tu vida. La única diferencia estriba en que esta vez lo has hecho voluntariamente, y que cuando eras niña podías permitirte matar el tiempo. Pero ahora, cuando te miras al espejo, ves que es el tiempo el que te está matando a ti. Ves que ya no eres tan impecablemente joven; los golpes y los fracasos han ido dejando señales en tu cuerpo y en tu mente.