martes 5 de agosto de 2008

Apprehendĕre

Hay cosas, momentos, personas, olores, canciones... que no se olvidan nunca. Quizá permanezcan escondidos en algún bolsillo de un pantalón viejo que no usas desde hace ya una decena de años, pero luego ese recuerdo vuelve a ti y puedes sentirlo, lo sientes con más fuerza que nunca. Y parece que estás ahí, otra vez, viviéndolo. Es una sensación extraña, demasiado viva. Es un sentimiento que te hace estar menos muerta por unos instantes. No sé, no se puede explicar, ni definir. Es algo demasiado hermoso como para estropearlo con una frase o una larga explicación.

A veces hay recuerdos que duelen, pero necesitas de ellos para seguir adelante, para no volver a cometer los mismos errores, y aprender. Joder, aprender... qué difícil. Tropezar con la misma piedra parece que siempre ha sido mi filosofía de vida.

4 comentarios:

vito dijo...

Me gusta tu blog Noee!

Uncle Zam dijo...

Gracias por pasarte, la verdad es que se agradece que alguien lo haga ^^

Me ha calado muy hondo esta reflexión. Tropezar con la misma piedra es, cierta e inevitablemente, una rutina en el ser humano. Los recuerdos, puñales en el alma y muros que sortear en nuestro camino hacia delante.

Suelo intentar deshacerme de mis recuerdos, no puedo evitarlo... Hacer una pira con todo lo bonito que antes me amaba o cuidaba y me termina rompiendo el corazón me da satisfacción... Pero después de todo, somos lo que hemos vivido.

Que tochazo te suelto de repente xD Lo siento, abrazos... Noe ;)

Uncle Zam dijo...

Me halaga que mis filosofías de alcoba te ayuden a interpretar tus sinos internos ^^ Algún día explicaré el porqué de Gato Mojado

Eterna reflexion dijo...

El hombre es el unico animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y aun asi, esta en la cima de la cadena evolutiva, sin duda eso significa que de los errores, se aprende.

No vamos a equivocarnos hasta ser perfectos, pero nos equivocaremos hasta que estemos satisfechos con el resultado.